Planos de resistencia es una serie de pinturas que exploran la superficie como un campo de fricción. El gesto no se afirma como expresión, sino como rastro: capas de materia que se superponen, se borran y se interrumpen, revelando tensiones entre control y accidente.

Lejos de la narrativa o la representación, cada pintura conserva la memoria de una presión, de un arrastre, de un impacto. Los colores operan como estados materiales, zonas de densidad y desgaste donde la pintura resiste ser fijada como imagen.

La suspensión física de las piezas refuerza esta condición, habitan el espacio como fragmentos en equilibrio, enfatizando su carácter precario y activo. Planos de resistencia propone así una pintura que no se ofrece como imagen, sino como campo de negociación entre permanencia y desgaste, donde la materia resiste y el gesto se niega a desaparecer.

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FRAGMENTO I